La paradoja energética: fósiles y renovables bailando un rock sinfónico en un mundo lleno de sorpresas
Imagina la transición energética como un concierto progresivo donde se escuchan solo hits nuevos, pero la pista explota en jam de clásicos (carbón rugiendo como batería distorsionada) y solos frescos (paneles solares destellando como sintetizadores).
No hay ruptura dramática con el carbón, petróleo o gas: conviven con paneles solares y turbinas eólicas mientras la electricidad se dispara por todos lados. Asia marca el paso frenético, pero Europa (y sobre todo España) lidera la fiesta renovable con estilo propio, aunque no sin tropiezos.
El carbón: ese invitado que nadie quiere (tambor zombi que no calla)

Imagina el carbón como ese bombo pesado que marca el pulso asiático: contaminante, viejo, pero ahí está porque sin él se apagan las luces. Globalmente, rompió récords en 2024 con 165 EJ de consumo, tirando de Asia que necesita energía. China lo ha rebajado del 70% al 58% de su electricidad en una década, India sigue en un 75%, pero juntas inauguraron el 87% de las nuevas plantas carbón en 2025.
La clave: "más de todo". Más solar, más viento... y más carbón para cubrir agujeros.
En Europa, este zombi se despide: solo 9,2% de la electricidad en 2025, el mínimo histórico, con Alemania y Polonia cerrando centrales a marchas forzadas. El gas, su primo menos sucio, subió un 8% por sequías hidroeléctricas. España da ejemplo: carbón al ridículo 0,6% en 2025.
Renovables (solo de guitarra estelar) récords mundiales 2025
¡Aquí explota la fiesta!
Globalmente, 2025 fue brutal con 793 GW nuevos (+15,1% récord, 92,5% de todas las adiciones eléctricas), liderados por solar (532 GW) y viento (143 GW).
China está acelerando su despliegue renovable a un ritmo sin precedentes. Solo en 2025 añadió 315 GW de nueva capacidad solar y 119 GW de eólica, cifras récord según la Administración Nacional de Energía (NEA). Con estas incorporaciones, la capacidad solar acumulada alcanzó los 1.200 GW, mientras que la eólica llegó a 640 GW, situando el total combinado en 1.840 GW de potencia instalada. Esto significa que la energía eólica y solar representaron algo más del 47% de toda la capacidad eléctrica del país, superando por primera vez en la historia la capacidad térmica instalada.
Este hito marca un cambio estructural sin precedentes en el mix energético chino: la expansión renovable está dejando atrás al parque térmico en términos de potencia total instalada, impulsada por la construcción masiva de grandes bases solares y eólicas, así como por un ritmo de conexiones que se disparó a finales de 2025. Aun así, aunque las renovables dominan en capacidad, las fuentes térmicas (principalmente el carbón) continúan manteniendo un papel central en la generación eléctrica, ya que la demanda energética del país sigue creciendo con fuerza y requiere centrales despachables capaces de cubrir picos y variabilidad.
Esta tensión entre la rápida expansión renovable y la necesidad de respaldo térmico explica que, pese a los avances, el sistema chino todavía dependa en buena parte de la generación convencional para garantizar estabilidad y suministro.
Europa vivió en 2025 un año histórico para su transición energética. Por primera vez, la electricidad generada por viento y solar superó a los combustibles fósiles, alcanzando un 30% del mix, por encima del 29% aportado por las fuentes fósiles (European Electricity Review de Ember). Al mismo tiempo, las energías renovables en su conjunto alcanzaron el 48% de la generación eléctrica europea, impulsadas especialmente por un crecimiento solar extraordinario del +20,1% interanual, que elevó su cuota hasta un 13%, mientras que la eólica se consolidó como la segunda mayor fuente eléctrica con un 17% del total.
El año confirmó un giro estructural en la matriz energética europea.
14 de los 27 países de la UE generando más electricidad con viento y solar combinados que con todas las fuentes fósiles juntas.
El carbón siguió hundiéndose hasta mínimos históricos (alrededor del 9% en la UE), tras una década de desplome acelerado.
España destacó como uno de los líderes indiscutibles del continente. España es uno de los países con mayor penetración solar (superando el 20% en 2025) y con fuerte crecimiento eólico. En el conjunto de la UE, España se sitúa entre los países donde más avanza la generación renovable, con la solar aportando más de una quinta parte de la producción eléctrica anual.
La tendencia muestra que no hacen falta soluciones milagrosas para avanzar hacia sistemas energéticos limpios: la clave está en tecnologías competitivas como la solar y la eólica, capaces de escalar rápidamente cuando existen normas claras, procesos de conexión eficientes y marcos regulatorios estables.
Oriente Medio: cuando la geopolítica apaga la música
De repente, la fiesta tiembla. El oud árabe desafina la fiesta.
Ante el repunte de tensiones geopolíticas entre Estados Unidos, Israel e Irán, un recordatorio de que el corazón fósil del planeta sigue latiendo en Oriente Medio. La región concentra nada menos que el 48% de las reservas probadas de petróleo y el 40% de las reservas probadas de gas del mundo, según el Statistical Review of World Energy. Esta enorme riqueza subterránea convierte cada sobresalto diplomático en un temblor energético global.
La fragilidad se acentúa en el estrecho de Ormuz, el cuello de botella más crítico del planeta. Por sus escasos kilómetros de ancho transitan alrededor de 20,9 millones de barriles diarios en la primera mitad de 2025, lo que lo sitúa como el mayor punto de tránsito petrolero del mundo, de acuerdo con la EIA. Buena parte de este flujo va rumbo a Asia, lo que significa que cualquier interrupción dispara alarmas inmediatas en los mercados.
Y así ocurrió: el clima geopolítico se tensó, las aseguradoras elevaron primas a niveles prohibitivos y los barcos comenzaron a adoptar rutas más largas para sortear riesgos.
En cuestión de horas, el Brent superó los 90 dólares por barril, impulsado por el encarecimiento del transporte energético y la amenaza de interrupción de suministros.
